“(…)Dije que sabía lo que quería pero supongo que mentí
Said I knew what I wanted but I guess I lied
Está bien, está bien, está bien, está bien
It’s okay, it’s okay, it’s okay, it’s okay
Si estás perdido, todos estamos un poco perdidos y está bien
If you’re lost, we’re all a little lost and it’s alright
Está bien, está bien, está bien, está bien
It’s okay, it’s okay, it’s okay, it’s okay(…)”

“It’s ok”. Nightbirde.

¿Alguna vez les ha pasado que quieren desaparecer?, o, ¿que se quieren dar por vencidos?, o, ¿que no le encuentran sentido a las cosas?, o, ¿piensan que sus problemas son tan grandes que los llegan a absorber por completo?, o ¿no encuentran un rumbo en su vida?, o ¿una motivación en las mañanas?

O, tal vez, ¿sienten que viven el sueño de otros? O ¿que les importa mucho la opinión de los demás incluso más de lo que ustedes mismos piensan? o ¿que no miran dentro de ustedes mismos porque les duele demasiado? o ¿se toman las cosas personales y andan a la defensiva?, o, ¿lidian con la enfermedad de un ser querido o con algo que no pueden controlar y eso los llena de rabia o depresión?

O, ¿no pueden perdonar a alguien o incluso a ustedes mismos?, o ¿buscan su felicidad en lo que les pueden dar otros sin darse cuenta que todo lo que buscan está dentro de ustedes mismos?

Al escuchar la canción “It’s ok” de Nightbirde muchas emociones vinieron a mi memoria. Pero, de pronto, el coro de la canción repite, estrofa tras estrofa, una y otra vez, “ist’s okay, it’s okay, it’s okay, it’s okay”, “todo está bien, todo está bien, todo está bien, todo está bien”. Es, como que, ante cualquier circunstancia, la que sea, ante cualquier adversidad, así pienses que tu cuerpo no puede más, así tengas miedo y te sientas perdido, todos en algún momento lo estamos, no estás solo, muchos se sienten igual, y no es el fin del mundo, sino, es parte de la vida, y, es un proceso que, al fin y al cabo, nos hace más fuertes y sobretodo, más humanos.

Además, aunque no lo creas, llevamos “algo especial”, algo “sui generis” en nuestro andar, le podríamos denominar: un “Achevaye”, es decir, nos distinguimos por un: “Allá va Ella”, con un “alma de guerrera”, poseemos una “magia increíble”, “de resiliencia” que nos empuja a salir adelante, a pararnos una y otra vez, a cambiar el enfoque, a cambiar la mentalidad y levantarnos, a cambiar nuestras creencias limitantes por creencias que nos empoderan, salir de esa posición de víctima por una de protagonista, adquirir esa fuerza, aprender de esa situación difícil y sacarle el mayor provecho.


Y, como sabiamente mencionó Nightbirde y que quedará como un mantra entre nosotros:
No podemos esperar hasta que la vida ya no sea difícil para decidir ser feliz.

Y, la verdad es que la vida nos golpeará muchas veces, pero, nosotros decidimos sobarnos y seguir adelante con la mejor sonrisa, ponerle la otra mejilla, y con la mejor actitud seguir caminando porque de eso se trata, de vivirla y de disfrutarla, sino, ¿para qué vinimos?, ¿no creen?

Los invito a vivir su vida, a su manera, a su forma, a su tiempo, pero, sobretodo, sin miedo a vivirla porque pasa rápido, y, de cada raspón se aprende. Prefiero reírme por haberme caído a nunca haber vivido por miedo a no caerme.

“(…) Si pudiese pedirle algo a las olas, les pediría que revienten en mi cara, para que me de cuenta de la velocidad de respuesta que debo de tener, y la valentía para pararme al frente, salir adelante, que me salpiquen, y me mojen entera, para darme cuenta que no pasa nada, te vuelves a secar, eso que viviste, nadie te lo quita, esa sensación nadie te la podrá robar. No te arrepientas luego de todo aquello que quisiste hacer y no hiciste por miedo, por ser muy tarde, muy pronto o creer no estar listo, ATRÉVETE (…)”

Riggi Assereto.